Debate del decálogo del palíndromo casi perfecto

CPI-IPC

DEBATE PALINDRÓMICO.
INTRODUCCIÓN:

En junio de 2006, Jesús Lladó, director y editor de Semagames, en su número 71, nos propone a todos los socios del CPI-IPC iniciar un debate en torno a los palíndromos. El Decálogo del Palíndromo casi Perfecto es el punto de partida y la excusa para comenzar a opinar y debatir sobre el tema.

En los siguientes números de la revista aparecen algunas aportaciones e inmediatamente el correo electrónico se convierte en la herramienta a través de la cual se canaliza un archivo de ida y vuelta donde se van recogiendo y sumando las nuevas ideas.

Es muy de agradecer la colaboración a todos aquellos a quienes ha sido posible participar pues de eso se trataba. Es por ese motivo que hemos estado en contacto durante los primeros meses de este 2007. Son 35 las opiniones aportadas y entre todos hemos configurado un Decálogo del Buen Palíndromo, intencionadamente multicolor, que hoy por hoy es un manifiesto del Club Palindrómico Internacional. Pienso que ha valido la pena dedicar este tiempo a reflexionar sobre nuestra actividad ludicolinguística. Nos  ha ayudado a conocernos un poco más y a compartir sensaciones e inquietudes de una dedicación que nos aúna.

P.R.
Junio 2007

SEMAGAMES  Nº71

JUNIO 06


SEMAGAMES es el órgano trimestral de Comunicación del CPI/IPC (Club Palindrómico
Internacional /International Palindrome Club).

PRESIDENTE

Josep M. Albaigès
Villarroel 172, E-3-2
08036 Barcelona, España

 

DIRECTOR-EDITOR

Jesús Lladó I Parellada
St. Martí de Tous, 14, 5.1.
08700 Igualada, España



EDITORIAL
Propuesta de debate

    No hace mucho, en la Trobada Palindrómica de Súria, hablando con el amigo Pere Ruiz, activo palindromista recién incorporado a nuestro club, surgió como tema la calidad de los palíndromos. Me decía que tenía noticia de unos artículos al respecto escritos por Antoni Llull hacía tiempo y que estaba interesado en ellos. Al poco se los envié junto con uno artículo mío de la misma época. Desde entonces hemos seguido en contacto y ha vuelto a salir el tema, hasta el punto de que Pere ha construido un decálogo. Por este motivo se me ocurrió proponer desde estas páginas iniciar un debate. Así pues, sin más pretensión que debatir sobre nuestra concepción del hecho palindrómico, lo doy por abierto. ¡Espero vuestra colaboración!

EDITORIAL

Proposta de debat

    No fa gaire, a la Trobada Palindròmica de Súria, tot parlant amb l’amic Pere Ruiz, actiu palindromista incorporat recentment al nostre club, va sortir el tema de la qualitat dels palíndroms. Em va dir que tenia notícia d’uns articles escrits per Antoni Llull i que hi estava interessat. Al cap de poc temps els hi vaig fer arribar juntament amb un article meu de la mateixa època. Des d’aleshores hem seguit en contacte i el tema ha tornat a sortir. Fins el punt que en Pere n’ha confegit un decàleg. Per aquest motiu vaig pensar en proposar, des d’aquestes pàgines, un debat. Així doncs, sense més pretensió que debatre sobre la nostra concepció del fet palindròmic, el dono per obert. ¡Espero la vostra col·laboració!


EDITORIAL
A proposal of debat

Not much time ago I was speaking with the active palindromist Pere Ruiz, and he proposed me a topic: the quality of palindromes. He told that Antoni Llull had written something about it. We became interessed at the moment, so I sent him some ancient articles of mine about it. Since them in our contacts the topic has become an usual thing: Pere has made about it a decalogue!
So I thought to propose from these pages a debat. I declare it open. Please, I wait for your opinions!

                                                                                                          Jesús Lladó





72

SEPTIEMBRE 06

SEMAGAMES



Iniciamos el debate sobre la calidad de los palíndromos, propuesto en [S-71], con este decálogo, obra de Pere Ruiz.


 DECÁLOGO DEL PALÍNDROMO CASI PERFECTO.

  1. El palíndromo casi perfecto ha de expresar una idea, constituyéndose como fuente válida de comunicación escrita.
  2. El palíndromo casi perfecto ha de contener las palabras necesarias para narrar de forma clara y sucinta la idea tratada, evitando en lo posible los accesorios o complementos lingüísticos que suelen configurar su inicio y final y que no aportan nada necesario a su función comunicativa.
  3. El palíndromo casi perfecto ha de ser considerado una expresión literaria. Para merecer esta denominación cumplirá los requisitos de cualquier género literario y estar al lado de Fábulas, Refranes, Sentencias y Aforismos.
  4. El palíndromo casi perfecto ha de ser gramaticalmente correcto. Artículos, pronombres, tiempos verbales y ortografía que correspondan a cada frase se han de cuidar en detalle. El palíndromo, siendo una frase simétrica, ha de fluir con naturalidad, de forma que no sea simplemente el resultado de una expresión forzada.
  5. En la cantidad de palabras y letras usadas radica la dificultad del palíndromo casi perfecto. Como más largo, más difícil es mantener la pureza de la idea expresada. El más meritorio será el más largo siempre que sea capaz de conservar los valores definidos en este Decálogo.
  6. Aunque escribir palíndromos sea una afición minoritaria, por su función comunicativa, deben estar dirigidos a cualquier posible lector y la llaneza de su lenguaje y el empleo de palabras de uso común serán de vital importancia, a fin de llegar al público más amplio posible.
  7. Aquellos palíndromos susceptibles de soportar variaciones con pequeños cambios de una o varias letras, adoptarán la mejor y más ingeniosa de sus formas para merecer ser un palíndromo casi perfecto.
  8. La capacidad de sorpresa es la mejor virtud del palíndromo ingenioso. El ingenio y la inteligencia construyen realidades donde su carencia sólo ve fantasía.
  9. El ritmo armónico del texto, así como el grafismo visual son gusto para los sentidos del oído y la vista. El palíndromo que cuide especialmente estos aspectos, contará con un valor artístico añadido.
  10.  El palíndromo casi perfecto contribuye a la universalidad de una lengua. Su transmisión por medio escrito o hablado ayuda al conocimiento del idioma, por lo cual ha de ser merecedor de ser publicado.

  Cualquier palíndromo sometido a este Decálogo será calificado de 1 á 10 y en función de la puntuación obtenida será considerado como Palíndromo casi perfecto siempre que obtenga 8, 9 ó 10 puntos. La siguiente tabla puede ser útil ayuda para examinar los palíndromos:






DECÁLOGO
SI
NO
1. EXPRESIÓN DE UNA IDEA


2. CLARIDAD EN LA EXPRESIÓN


3. VALOR LITERARIO


4. CORRECIÓN FORMAL


5. TAMAÑO DEL TEXTO


6. LENGUAJE LLANO


7. MEJOR OPCIÓN


8. INGENIO


9. VALOR ARTÍSTICO


10. MERECEDOR DE PUBLICACIÓN




Pedro Ruiz
Los Molinos, 4.X.2005



DEBATE PALINDRÓMICO CPI 2007.

Francesc Capdevila. Olot.  
Markos Gimeno. Eibar.          
Toni Guillamon. Barcelona.
Salvador Jover Sagarra. Santa Cruz de Tenerife.
Jesús Lladó. Igualada.
Antoni Llull. Palma de Mallorca.
Pere Ruiz. Súria.
Fernando Sáenz. Madrid.
Ignacio de Jesús Sánchez. Jalisco (México).
Sylvia Tichauer. Viña del Mar. (Chile).
Xavi Torres. Barcelona.




Ignacio de Jesús Sánchez (Artículo de opinión publicado en Semagames Nº 73; diciembre 2006): Sobre la calidad de los palíndromos creo que la enseñanza de Otto-Raúl González (mexicano de origen guatemalteco) es fundamental y se reduce a tres cosas:

 Congruencia, sonoridad y no tener faltas ortográficas. (Los fonéticos son antiestéticos).

Algunos  palindromistas  que se empeñan en lograr palíndromos con el mayor número de letras se pierden y ofrecen un producto rebuscado e incoherente. Extraordinarios palíndromos revueltos en ese mar de palabras sin sentido, pueden ser rescatables.

Un muy buen palíndromo puede tener tres letras como “Logra dar Gol” del recordado Ramón Giné.

Algo que puede perjudicar a un palindromista es la obsesión por el número de palíndromos creados; por esta causa abandonan un palíndromo en sus ansias por hacer otro. No se dan cuenta que si lo hubiesen seguido trabajando hubieran logrado un mejor producto. Y es aquí donde entran los “ladrones de palíndromos”.


Sylvia Tichauer (Artículo de opinión publicado en Semagames Nº 73; diciembre 2006): Al leer el Decálogo del Palíndromo casi perfecto de Pere Ruiz me sentí casi mal al mirar mis palíndromos porque distan de ser buenos y menos casi perfectos, según su criterio. Uno, por ejemplo, falla gramaticalmente:
Dice: OIGA… DA A DACIO,  OI CADA ADAGIO. Si digo OIGA, se trata de Ud. Si digo DA, se trata de tú. Debería haber dicho: OIGA…DE A DACIO, OI CADA ADAGIO. Pero entonces no es un palíndromo.
O, por ejemplo: AJ! ATONITO FOTINO TAJA.  Fotino fue un hereje del siglo IV, pero Fotino no es un  nombre común.
   Vuelvo al Decálogo de Pere Ruiz cuyos preceptos me parecen bien severos. En el cuarto dice: “El palíndromo casi perfecto ha de ser gramaticalmente correcto” y el mío antes citado no lo es.
   En el precepto sexto “Aunque escribir palíndromos sea una afición minoritaria, por su función comunicativa, deben estar dirigidos a cualquier posible lector y la llaneza de su lenguaje y el empleo de palabras de uso común serán de vital importancia, a fin de llegar al público más amplio posible.”
   Por ejemplo en mi palíndromo: ACASO ADÁNICO COCINA, DA O SACA la palabra Adánico (perteneciente a Adán) no es muy común y me remito a S-52 (página 13) donde don Ramón Giné publicó unos palíndromos míos con vocablos poco usuales. ¿Era eso incorrecto?
   Luego leí en la página 11 de S-72 “Palindromía de Apellidos”también de Pere Ruiz. Por lo demás un tema bien interesante esto de los apellidos… un palíndromo que dice: A RETAR RESOLUCION. OÍ CULO, SERRAT ERA. Que yo sepa, el culo se puede ver, se puede tocar, se puede estudiar. Pero, ¿se puede oír?
   Volviendo al Decálogo, en el precepto tercero, él dice: “El palíndromo casi perfecto ha de ser considerado una expresión literaria. Para merecer esta denominación cumplirá los requisitos de cualquier género literario y estar al lado de Fábulas, Refranes, Sentencias y Aforismos”  ¿Es su palíndromo A RETAR RESOLUCION. OI CULO, SERRAT ERA una expresión literaria y está  al lado de una Fábula, Refrán, Sentencia y Aforismo?
   Más que el Decálogo de Pere, que considero muy estricto y severo, me gustó la apertura y flexibilidad que propone Juan Filloy (campeón mundial de la palindromía) cuando dice en página 8: “La palindromía recaba alguna tolerancia a durezas sintácticas e indulgencia cuando la locución adosa perfiles insólitos, tosquedades o quebrantamientos del orden gramatical” y luego “En la palindromía no hay paja, légamo ni escoria. Todo sirve, porque las letras cumplen en ella el más estricto pragmatismo ortográfico y sintético”.


Estaba pensando en el artículo de Pere Ruiz, en S-71, cuando analiza el famoso palíndromo "Dábale arroz a la zorra el abad" que él no considera perfecto aunque reconoce que se da como ejemplo y perdura en la memoria colectiva.
   Personalmente considero perfecto este palíndromo, porque en la definición de palíndromo (Diccionario de la lengua española) se habla de "palabra o frase que se lee igual de izquierda a derecha que de derecha a izquierda" y este palíndromo cumple con esta función. En ningún momento el diccionario habla del "sentido" o de algún "mensaje válido". ¿Porqué la zorra no puede comer arroz? ¿Debe absolutamente comer carne o gallina? ¿Acaso el palindromista no puede hacer uso de la fantasía?
   Considero perfectos tantos palíndromos. Por ejemplo: "Anita lava la tina": es corto, hermoso, musical y tiene sentido. O este otro que hiciera mi hijo: "Ají traga la lagartija". Lo encuentro perfecto y me sonrío cada vez que pienso en él. No tengo absolutamente ninguna idea de qué come o traga la lagartija. No sé si traga ají, pero el palíndromo lo encuentro lindísimo.
   "Trazó mal a Mozart", otro palíndromo que considero perfecto y muy interesante, y como dice Marcos Donnantuoni en la página 12 de S-71, sugiere que a algún pintor se le encargó el retrato de Mozart y lo dejó mal.
   Todos los palíndromos de 808 Selección de Palíndromos de Autores Varios que publicó Ramón Giné, hasta los más cortos, los encuentro geniales. En fin, yo digo, si uno disfruta tanto haciendo palíndromos ¿para qué analizar tanto el resultado?
   Por supuesto, uno hace lo que puede y lo mejor que puede e idealmente es mejor hacerlos bien que no tan bien, pero lo importante es HACERLOS y GOZAR con la labor.”


A casada nada saca.
A canalla calla allá, callan acá.
A Caín ama la maníaca.
A Diva la mata mala vida.

A Bush suba.
A Bruto la turba bruta lo turba.
A barítono yo no tiraba
A Creta reconocerá terca.
A diva da vida.
           

Opino que son todos perfectos (no casi perfectos....) y cumplen varios de los preceptos de Pere en su decálogo: expresan una idea, contienen las palabras necesarias, son gramaticalmente correctos, son llanos en su lenguaje y han sido publicados. Me parece que tú también tienes este gran listado de miles y miles de palíndromos. No todo el mundo tiene este listado, no todos.....


Pere Ruiz (respuesta a la opinión de Sylvia Tichauer en S73): Hasta encontrarme con el CPI, los palíndromos eran para mí una  pasión solitaria. No me preocupaba en exceso encontrar muchos ni muy buenos palíndromos. Me acercaba a ellos y los dejaba de una manera intermitente. En el momento de plantearme compartir con otras personas, en este caso, miembros del CPI, aficionados y profesionales de la lengua, me supone ver con una responsabilidad mayor cualquiera de mis aportaciones.
Hasta hace unos meses jamás había tenido un libro sobre palíndromos en las manos. Este último año he podido leer varios de autores como Filloy, Cruz, Giraldo, Winter... Si te he de decir la verdad, así como plásticamente me han gustado y en todos he encontrado algo bueno, tomados en su conjunto me da la impresión de que son obras bastante pobres desde el punto de vista literario. A ellos, que considero publicadores de palíndromos, va dirigido mi Decálogo, a ellos es a quien exijo la calidad con mayúsculas.


Sylvia: Prefiero mucho más que lo lean las personas realmente interesadas como tú y otros palindromistas, aunque sea un número selecto y limitado y minoritario de personas en vez de que lo lea un grupo que no se interesa o se burle de la actividad.
Tengo algunas personas amigas que saben que me intereso por la
ludolinguística y a veces me preguntan si he hecho algo, pero como
nunca hasta ahora me han preguntado por algún ejemplo en particular,
la pregunta es solo formal y de cortesía. Si yo viera algún verdadero
interés, entonces podría compartir los resultados. Supongo que bien me
entiendes lo que quiero decirte y quizás hasta compartes conmigo la
idea.

Pere: Estos días Jesús Lladó me consiguió la Nueva Picardía Palindrómica de Willy de Winter, editada en 2006. El año pasado había leído la primera edición, de 1987. ¿Quieres creer que aparecen en la nueva los mismos errores, los mismos No palíndromos de la anterior? ¿Nadie ha revisado este libro en 20 años? Tras leer el reciente Minificciones palindromáticas de Oscar René Cruz, no puedo dejar de pensar igual que Jesús en su artículo de S73, donde con bastante amabilidad opina y dice sobre el libro: su calidad es irregular. Si has leído a Filloy te darás cuenta que una gran cantidad de sus palíndromos se le ocurren a cualquiera que se ponga a la labor. Yo los denomino palíndromos a primera vista. Claro que en un libro con varios miles de frases simétricas es lógico que haya un poco de todo. ¿O no debería ser así?
Pienso sinceramente que desde el momento que alguien se propone compartir con los lectores un producto literario debe tener presente la posible valía de lo que ofrece.
Por supuesto que los palíndromos son una especie de evasión o un dar rienda suelta a la imaginación, pero también creo que si intercambiamos algunas de nuestras frases simétricas lo haremos escogiendo de entre todas las que nos parezcan mejores. Me gustaría pensar que el Decálogo es algo abierto y modificable, y me gustaría que aportaras algo a alguno de sus puntos, sugerencia, cambio, etc. Para que pudiera convertirse en algo hecho por todos. Este mismo mensaje envío a cualquier miembro del CPI.

Sylvia: Con respecto a tu Decálogo, tendría que pensar con más tiempo sobre
cada punto, pero en general, considero que es algo severo y exigente.
A mí jamás se me habría ocurrido hacer una lista con reglas o
instrucciones. Hago palíndromos porque me gusta hacerlos, pero sin
pensar en reglas o puntos a seguir. Por supuesto entiendo que cada
palindromista quiere que le salgan bien y si salen mejor, mejor.
Como te conté en una carta anterior, no he leído nada de nada, y
tampoco soy la persona interesada en analizar mucho el  "hacer de los
palíndromos." Me gusta hacerlos pero no tanto el analizar "cómo se
hacen". Por ejemplo, a mí nunca se me ocurriría pensar en una "amenaza
cifrada en antiguas escrituras" o "cosas escritas por el diablo" o
pensar en "intervenciones satánicas o endemoniadas en la creación de
los palíndromos".

Estoy de acuerdo con Filloy en que es un saludable quehacer lúdico.
Tampoco se me ocurriría que hay palíndromos "de primera vista" como
los llamas, los que aparecen justo al girar una palabra. Porque si hay
palíndromos de "primera vista" habrán palíndromos "de segunda vista",
y ahí ya me pierdo....

Comparo (si se me permite esta comparación) con la forma en que
escucho la música. Cuando escucho la música - clásica, que es la que
más gozo - la escucho y me conmuevo cuando es música "que me llega".
Puedo emocionarme hasta las lágrimas, pero no me gusta "analizar" como
lo hacen algunas personas, y desmenuzarla separando el violín del
piano, del oboe, etc. Me gusta escucharla en conjunto, como un todo.
Lo mismo con los palíndromos. Creo que cuanto menos reglas, mejor.

Pere: En primer lugar quiero hacer referencia a la opinión de Ignacio de Jesús Sánchez, que en palabras del también palindromista Otto- Raúl González, en su trabajo para Semagames 73, p. 5, resume en tres aspectos la calidad de los palíndromos: Congruencia, sonoridad y no tener faltas ortográficas. Tres cualidades que creo, están presentes en el Decálogo del palíndromo casi Perfecto publicado en S-72, p.4 y 5, (en sus puntos Nº 2 y 4). Estoy de acuerdo con Ignacio también cuando dice que no es necesario perderse en un mar de palabras sin sentido por querer componer un palíndromo muy largo, como tampoco es bueno intentar hacer una lista interminable de frases, en su mayoría, como él demuestra, muy mejorables. (Punto 7 del  Decálogo).
En el mismo S-73 hay un excelente palíndromo, entre otros muy buenos y unos geniales bifrontes pornobilíngües o palíndromos políglotas, obra de Xavi Torres: ÉL OSA LEER, TRAS SARTRE, EL “AS”. ¡OLÉ!
Aún tengo presente la cara de felicidad de Jesús Lladó cuando me lo leyó hace unas semanas. Te aseguro que los dos gozamos de ese momento y lo hacemos, como cualquiera puede hacer, cada vez que lo recordamos. Este palíndromo lo dice todo, lo dice bien, no necesita ninguna explicación ni nota al margen y además lo hace con maestría e incluso tiene la suerte de poder finalizar con ese desquite que en si mismo ya celebra el éxito de la propia frase. Todo en él es irónica inteligencia y a buen seguro merecería un 10 en cualquier Decálogo por exigente o severo que sea.
Opina Toni Guillamon en S-72, p. 19 y 20, que sólo lo dejan satisfecho aquellos palíndromos en los cuales encuentra algún sentido y da importancia a que la simetría vaya acompañada de algún valor semántico. Ahora bien, también acepta la condición de que el palíndromo adquiera su significación al integrarse en un texto. Estoy muy de acuerdo con él y acepto este palíndromo, a pesar de que necesite esas muletas para sustentarse o al menos adornarse. Pero, como sabiamente dice, el valor de los palíndromos se alcanza cuando tienen personalidad propia: Un valor important, doncs, és que tinguin un significat “per se”.
Tal es el caso de los publicados por nuestro amigo de Olot, Francesc Capdevila, en S-70, p. 6, Palíndroms amb ny. En este tipo de trabajos el autor  intenta conseguir un reto, auto imponiéndose una limitación, añadiendo una dificultad y por lo tanto sus palíndromos adquieren un valor añadido importante.  Su serie de palíndromos con el dígrafo ny son el punto de partida para cualquier otro autor que recurra al mismo tema, así como sus conclusiones nos pueden servir a todos. Sus restricciones o reglas no le restan diversión ni entretenimiento a la hora de componer esas frases, al contrario, estoy seguro de que esta dificultad añadida le proporciona más satisfacción ante cada nuevo encuentro.

Xavi Torres: Tal como yo lo interpreto, los puntos que das en el Decálogo del palíndromo casi perfecto son muy útiles para catalogar un palíndromo, y no hay que olvidar que el que los cumpla todos es "casi perfecto", según tu modo de verlo; "perfecto", tal como yo lo imagino. Ello no quiere decir que miles de los que componemos no sean palíndromos, sólo significa que están lejos de la perfección y nada más.
     En mi anterior correo te remarqué mi reticencia a creer que cuanto más larga es, más mérito tiene la frase. Me explicaré: yo no sé como serán los palíndromos largos que tú has hecho, supongo que formidables, pero he leído varios de este tipo (colección de Carbajo) y me han parecido demasiado "traídos por los pelos". La mayoría acaban perdiendo el hilo argumental y hablando, sin ton ni son, de cosas completamente ajenas a la trama principal. Eso sí, son extensos y bien atados, pero no convencen desde el punto de vista literario. No veo porque habría que puntuarlos por encima de un FIN...¡SNIF! (lo encontré, pero no sé si soy el 1º en hacerlo), tan corto y sugerente. Se me ocurre que si éste que comento lo forzamos en un FIN, SE ACABÓ... LA LOBA CAE, ¡SNIF!, por ejemplo, el palíndromo ha perdido virtuosidad. A pesar de lo que digo, reconozco que el esfuerzo mental que requiere un pal. largo es mucho mayor que en el caso del corto (si es muy corto, el esfuerzo es prácticamente nulo, por bueno que sea), pero ahí ya habría que entrar a discutir si estamos valorando el trabajo de composición o la perfección del palíndromo.
    También quería comentarte que me parece posible dar cabida a la poesía en este campo. Si lo hacemos, podríamos aceptar que ciertos palíndromos fueran un poco más allá de las reglas gramaticales, siempre que el resultado final fuera un goce para el lector.

Pere: Respecto a los palíndromos largos: Si afirmamos que un palíndromo ha de ser una sentencia cercana a los refranes u otro tipo de composiciones cortas, podemos llegar a la conclusión de que un refrán largo puede convertirse en una Novela Ejemplar (al estilo de las de Cervantes), que bien se pueden calificar como largos refranes. De ese modo creo que una narración o un poema palindrómico, a pesar de que cumplan los requisitos de la simetría no son puramente palíndromos al uso. Sinceramente creo que un palíndromo al uso es aquel que se compone de una sola frase, sea más o menos larga. Estoy de acuerdo contigo en que a partir de ahí no existe el hilo argumental que se supone ha de tener una narración. Algo diferente ocurre con la poesía, género al que no se le exige argumento. Es más lógico y está más aceptado que el poeta comience hablando de la luna y termine por los Cerros de Úbeda, como le pasa al palindromista. Tengo una frase por ahí que dice: Los palíndromos son superiores a mí, me dejan escribirlos pero son ellos quienes deciden lo que hay que decir.

Xavi: He de deciros que a mí, personalmente, los palíndromos sólo me seducen cuando la frase me dice algo interesante, sea larga o corta. Todos aquellos que me hablan de cosas sin sentido, por muy elaborados que estén, me resultan inocuos. Es el caso del abad y la zorra y de miles como él que nos cuentan extraños sucesos, que, verosímiles o no, me dejan como estaba. Yo he construido muchos de ellos, pero no por ello, dejo de pensar así.
En un rápido análisis, veo que existen varios tipos de palíndromos, ateniéndonos a su contenido:
1.-Aquellos que son completamente autónomos y dicen algo coherente y bien escrito que todo el mundo puede entender independientemente del momento, situación o contexto en que sean leídos. Su mensaje es claro y se sostiene sin ayuda.
2.-Los que se entienden perfectamente por estar insertados en un contexto que le sirve de referencia al lector para comprender lo relatado en ellos.
3.-Los de tipo poético, que pueden, o no, traspasar las fronteras de las normas gramaticales y de la lógica y, a pesar de ello, tener mensaje, sonoridad y hasta belleza visual.
4.-Palíndromos en los que existe un diálogo entre dos o más personajes.
5.-Los que requieren un considerable esfuerzo del receptor para que tenga cierta lógica lo que cuentan.
6.-Aquellos que necesitan una explicación, por parte de su compositor, para ser comprendidos.
7.-Los que no cuentan nada preciso, pero se leen igual en las dos direcciones.

Seguro que olvido algo, siempre me pasa, pero creo que en esta clasificación se da cabida a la gran mayoría de los palíndromos. Entre ellos, siempre a mi entender, sólo optarían a la perfección los del tipo 1, 3 y 4.

Francesc Capdevila: estoy muy de acuerdo con tu sistema. Para construir un palíndromo necesitamos unos buenos cimientos y los tendremos cumpliendo los preceptos 1 y 4. Sin ellos no se puede elevar la construcción y hay que desterrar aquellos que no los cumplan.
            El seguimiento de los puntos 2, 5, 7, 8 y 9 hará que la estructura sea armónica y consistente que llegaría a la categoría de obra de arte si cumpliera el punto 3.
            No estoy de acuerdo con el precepto 6. Un palíndromo con lenguaje culto tiene el mismo mérito que el que usa un lenguaje llano.
            Mejor opción: un buen acicate para encontrarla y darle un 0 al palíndromo analizado.
            Puntuación: Los puntos 1, 4 y 7 sólo se pueden calificar con 0 o 1. Los demás deben admitir también notas intermedias.
            Publicación: Los palíndromos casi perfectos merecen una publicación especial. También deben publicarse aquellos que cumplan los puntos 1, 2 y 4, aunque sea en largas y aburridas listas. Los ladrones podemos encontrar en ellos inspiración, combinarlos y utilizarlos parcialmente en nuevas producciones.

Pere: Dos interesantes aportaciones históricas al debate son las que nos ofrece la consulta de Semagames anteriores, donde encontramos la opinión de Antoni Llull, allá por el año 1992, en S17, p.13 y ss. En un interesantísimo artículo sobre el auge de la palindromía catalana, Llull dice lo siguiente: …es hora de que los autores seamos más exigentes a la hora de publicar un nuevo palíndromo, valorando debidamente su calidad literaria, y renunciar al registro de frases en que la sintaxis se vea muy maltrecha o el significado resulte tremendamente oscuro, lo que sucede principalmente al tratarse de frases extensas.  Ya anteriormente el mismo autor, en S3, p.12 y en S7, p. 8 se nos muestra como un ser preocupado por la calidad de los palíndromos y analiza los mismos amenamente y ofreciéndonos muchos y variados ejemplos. Para Llull, los tres méritos principales del palíndromo son:
Aparente normalidad.
Gracia del concepto y la forma de expresión.
Extensión y complejidad del palíndromo.
Por otro lado, en S21, p.11, Harry B. Partridge, ingenioso creador de la locución Semagames, afirma categóricamente: prefiero escribir un buen palíndromo que  250 mediocres.
Creo que los siguientes palíndromos, como el referido anteriormente de Xavi, son excelentes ejemplos. Están entre mis preferidos de siempre:
NO TE COMAS LA SALSA, MOCETÓN. De Darío Lancini.
¿SE VA?...LLEVE LLAVES. De Carlos Nafarrate.
¡SERÁ MALA! ¿CÓMO COÑO COMO CALAMARES? De Rodolfo Franco. Este lo considero una novela corta, pero también la genial narración de unos hechos que cualquiera puede estructurar en su imaginación. Hay personajes, ocurren cosas, hay sensaciones y opiniones, diálogo. ¿Se puede pedir más? Sencillamente genial.
SONRIÓ LA AMADA DAMA AL OÍRNOS. De José Antonio Robles.
DOS MOCOSOS PIDEN LES DEN PISOS CÓMODOS. Una fabulosa frase de Gabriel Brusi. Palíndromo silábico ingenioso y muy de actualidad con el problema de los jóvenes y su difícil acceso a la vivienda.

Sylvia: He leído algo más detenidamente las opiniones de Xavi Torres, el excelente creador de hermosos palíndromos. Os gusta hacer un análisis de la actividad. Por ejemplo cuando él los clasifica en autónomos, o los que son parte de un contexto, o los que pueden ser poéticos, etc.
Yo, que soy amante de la completa libertad, prefiero no ceñirme a reglas ni clasificaciones. Por supuesto si el palíndromo tiene algún sentido, tanto mejor. Pero no creo que deban ser parte de un género literario, aforismo o fábula o nada parecido.
A CAVAR A CARAVACA.
A COLINA VA MI LOCA.
A DAFNE, ATAR A LA RATA ENFADA.
A DIARIO IRÁ, IDA.
ADELA DUDA; DUDA LE DA.
ADELA YA LE DA.
ADELA, GRAMA AMARGA LE DA.
ADOBO O BODA.
ADULAS AMOR Y ROMA SALUDA.

(Palíndromos de Selección de 808 Palíndromos, de Ramon Giné, por diferentes autores).
Personalmente yo los encuentro PERFECTOS todos. No creo que tengan que considerarse una expresión literaria. Si tuvieran palabras menos sencillas o llanas, tampoco los consideraría de menor valía. Si hay alguna palabra que no entiendo, pues miro su significado en el diccionario o pregunto.
En fin, si sólo es un juego, que mejor que jugar con libertad.

Toni Guillamon: De momento, me dedico a opinar sobre el decálogo, aunque ya he leído vuestras observaciones, me parecen muy interesantes y prometo reflexionar más sobre ellas. Sobre el decálogo, la misma palabra nos obliga a buscar 10 propiedades/preceptos. De todos modos, los palindromistas estamos acostumbrados a las constricciones y, por lo tanto, es un reto terminar con 10 y sólo 10 preceptos. Sobre los actuales, doy algunas opiniones:

Punto 3: Lo de “cumplirá los requisitos de cualquier género literario y estar(á) al lado de Fábulas, Refranes, Sentencias y Aforismos” me parece exagerado.

Punto 5: Yo cambiaría “radica la dificultad” por “radica una de las dificultades”.

Punto 6: Igual que Francesc (per cert, jo també sóc d’Olot!), opino que la llaneza del lenguaje no es un mérito especial.

Punto 7: Soy partidario de eliminarlo; encuentro que no tiene tanta importancia.

Punto 8: La frase no cumple el punto 6 (lenguaje culto)!

Propongo un nuevo punto, creo que en consonancia con algunas de las opiniones de Xavi: “El uso de letras (o grupos de letras) poco frecuentes aporta riqueza a la creación palindrómica, así como la exploración de palíndromos que incluyan léxico no usado aún en el género.” Uno de los palíndromos personales de los que más orgulloso me siento es “La U gira: deu quedar igual”. Aparte del sentido gramatical que, además, nos habla de una simetría, el reto para mi fue introducir la letra “q”. En S-72, Albert Bengoetxea presenta el palíndromo que más he perseguido: “Seu, que mai hi ha meuques”. El uso de la letra “q” aquí no es trivial y por eso le doy mucho valor a este palíndromo.

Xavi: Sobre la necesidad de un decálogo.
Está claro que, como Sylvia, todos componemos nuestros palíndromos en libertad, sin más reglas que las que nos imponemos nosotros mismos, que a todos nos sucede que ciertos de los que leemos o pensamos nos calan más hondo que otros, y que a ninguno nos gustaría que nos dijeran cuáles son los palíndromos que nos tienen que gustar, faltaría más. Pero también estimo necesario establecer un consenso en cuanto a cómo debería ser el palíndromo perfecto. Y digo perfecto porque, Pere, creo que “casi perfectos” lo son todos en mayor o menor grado, siempre que cumplan con la definición de “texto que se lee en las dos direcciones”.
Todos tenemos predilección por cierto tipo de música, aún en el caso de no saber nada de solfeo; del mismo modo distinguimos rápidamente entre una frase buena y una mala. Y, como en la música, que también goza de un gran componente lúdico, sucede que de palíndromos hay muchos y de distintos ritmos y registros. A nadie se le ocurre decir, si intenta ser objetivo, que sólo hay una clase de música buena.
Pero me parece que el decálogo no va por ahí, su función es, o debe ser, la de asentar los requisitos que debe cumplir un palíndromo para que se le reconozca, más allá de su característica ida y vuelta, su valor como texto irreprochable, universalmente eficaz o bello.
De los ejemplos que da Sylvia en su última aportación a este debate, y sin ánimo de mermar valor a la maravillosa labor de su autor, diría que, siempre bajo mi humilde punto de vista, todos ellos son perfectos en su función palindrómica e imperfectos en su función comunicativa. Al leer “ADELA DUDA; DUDA LE DA.”, por ejemplo, no podemos olvidar que estamos delante de un palíndromo y, por ello, sabemos que debemos ser condescendientes con su borroso mensaje. Dista mucho de sorprendernos como frase o de tener la comunicatividad que se espera de un texto, no nos dice nada claro.
Y ahí es donde entra la funcionalidad del decálogo. Ante una lista creciente de miles y miles de palíndromos, debemos tener una herramienta que nos permita aplicar un criterio justo para así discernir, sin temor a serios errores (que, en ocasiones, pueden resultar agravios comparativos), entre los que cumplen ambas funciones, palindrómica y comunicativa, y los que no lo hacen. Y, de entre ellos, saber hallar los textos más bellos o mejor conseguidos.
No quiero seguir, de momento, porque me lanzo y no pararía.
Un abrazo a tod@s.

Sylvia: Sigo pensando que tu Decálogo es más bien exigente y no estoy
totalmente de acuerdo con la idea de calificar los palíndromos y
darles puntos, que es como ponerles notas, como el niño que va al
colegio y le ponen la nota, según cómo hizo la tarea.
En tu lista de los diez puntos del Decálogo yo suprimiría el 3, valor
literario, el 5, tamaño del texto, el 6, lenguaje llano, el 7, mejor
opción, el 9, valor artístico.

No veo nada en contra de que un palíndromo no tenga valor literario ni
tampoco veo la relación del tamaño del texto. Si se puede leer, ¿qué
importa el tamaño?  Si el lenguaje no es llano, el palíndromo igual
debe considerarse y si viene en lenguaje culto, pues ¡bravo! Si el
palíndromo no tiene valor artístico también puede ser bueno. Puede ser
una frase sencilla y que comunica una idea.

Pere: Francesc y Toni coinciden en decir que el mérito de los palíndromos construidos con cultismos es igual que el de los creados con el lenguaje llano. Habrá que eliminar o modificar el punto 6 del Decálogo aún en contra de la teoría de que pueda llegar el mensaje de la frase a un público más amplio. Uno de mis últimos palíndromos en catalán dice: METROPIA MAI PORTEM. Un experto palindromista me dice que no ha encontrado el término Metropía en el diccionario. ¿Qué es Metropía? ¿Qué mensaje transmite el palíndromo? Sin embargo, la palabra aparece en el prospecto de un medicamento. Sinceramente creo que a pesar de ser un palíndromo, a la mayoría nos deja indiferentes. Posiblemente no al oftalmólogo.
También coinciden Sylvia y Francesc en que no hay que desechar nada. En el segundo caso la tolerancia está basada en el reciclaje de simetrías que otros podemos aprovechar y mejorar.
No comparto del todo con Toni su opinión cuando dice que le parece exagerado considerar al palíndromo junto a fábulas, refranes, sentencias o aforismos. La mayor diferencia que encuentro entre estas composiciones y nuestro querido palíndromo es que ellas son más populares. Don Quijote llamaba simple a Sancho Panza porque se ponía a hablar y ensartaba tantos refranes que tropezaban unos con otros. Hoy día, una persona capaz de hablar a base de refranes sería considerada con muy diferente criterio. No se ha de infravalorar el palíndromo por el hecho de que su uso no esté tan extendido. Estoy seguro de que una sociedad más palindrómica sería una sociedad más culta. Como dice nuestra buena amiga Sylvia deberíamos contaminar menos el medio ambiente y hacer más palíndromos. He añadido encantado el punto Nº 11 al que ya no es Decálogo: El uso de letras (o grupos de letras) poco frecuentes aporta riqueza a la creación palindrómica, así como la exploración de palíndromos que incluyan léxico no usado aún en el género. Volverá a serlo cuando se elimine el Nº7, el que habla de escoger la mejor opción. Del mismo modo, modificamos el punto Nº 5, sustituyendo el término dificultad por la expresión una de las dificultades. Estas ideas son de Toni y prosperarán si nadie lo remedia con su opinión contraria. Creo que estamos entrando ya en el objetivo ideal: construir un Decálogo multicolor.
Respecto a la opinión de Sylvia he de decir que nos quedaremos sin pautas a seguir. Dices que el palíndromo puede ser una frase sencilla y comunicar una idea y te respondo que si eso es así, ya estamos ante un buen palíndromo.
Estaré siempre con Xavi cuando reivindica la necesidad de una herramienta que valore si un palíndromo cumple las funciones palindrómica y comunicativa y su valor como texto irreprochable, universal y bello.
Para finalizar, sólo dejadme volver a Llull (S3, p12) donde dice que la principal dificultad de los palíndromos no es alargarlos, sino poder cortarlos en algún sitio, o sea, acabarlos, excluyendo palabras sobrantes o innecesarias. También opina que cualquier composición conseguida  con total respeto a la ortografía y la gramática es válida. En la línea de Sylvia y Francesc. Ocurre, según Llull, que un palíndromo que expresa un concepto con naturalidad, gracia y además cuenta con un remarcable número de palabras puede convertirse en una pequeña obra de arte y en una notable muestra del ingenio de su autor. También nos lo recuerda Xavi. Dos ejemplos más que son verdaderas obras de arte:
¿YO? ¡VAYA! ¿Y ESO? NO SÉ…YA, YA VOY. De Jaime García Tarrés. (S3, p20).
¡BOGAR MÁS! ¡CON MÁS GARBO! Silábico de Gabriel Brusi (S40, p10).
Por cierto, en S4, p11 se atribuye a Carles Mani la autoría del famoso SENÉN TE SIS NENS I SET NENES. Si es así, clamo al derecho de su autor a que aparezca siempre su nombre al lado de cualquier cita del palíndromo. ¿Estáis de acuerdo?

Jesús Lladó – 26/01/07:
Bueno, me incorporo al debate, después de muchos días de querer hacerlo y no poder.
No sé si aportaré nada que valga la pena puesto que considero que se han dicho muchísimas cosas interesantes y que comparto la mayoría, aunque pueda parecer contradictorio.
El punto de partida es el DECÁLOGO. El decálogo me parece una buena idea, novedosa y que, como se ha demostrado, ya ha dado su fruto: el debate. Solamente por eso creo que ha valido la pena.
Para mi, el decálogo, sea mejorable y/o discutible, es una buena herramienta, una referencia a tener en cuenta si el/la palindromista pretende ir más allá del simple descubrimiento. Y aquí simple no tiene una connotación peyorativa.
Recuerdo muy bien, en mis inicios de palindromista, el placer que me causaba el descubrimiento de cualquier palabra o frase palindrómica. Desde hacer listados de los palíndromos del diccionario a darme cuenta de palabras publicitarias, rótulos, señales, etc... Y, de hecho, todavía conservo este placer por el simple descubrimiento. Siempre he sentido una atracción por la simetría, en todos sus ámbitos. Puede que haya algún aspecto de mi personalidad o psique que conduce a ello, pero no vamos a entrar en  terrenos pantanosos.
Estoy de acuerdo en que el palindromista tiene la total libertad de jugar como quiera. Soy totalmente partidario de “el saludable quehacer lúdico”. De hecho para mí es una gran evasión y de entrada no me impongo restricciones. Suelo empezar con alguna idea, pero doy rienda suelta a todo lo que sale. Es a posteriori cuando descarto y hago limpieza hasta encontrar algo que me satisfaga.
A pesar de que la palindromía es un juego muy antiguo, no hay que olvidar que el CPI y su revista SEMAGAMES, nacen, surgen, del movimiento Facultad de Ciencias Inútiles impulsado por Albaigès. Es más, este fue el punto de atracción más fuerte que impulsó mi iniciación al juego: su concepto de inutilidad, en contraposición con la desmesurada necesidad de productividad y de dar sentido a las cosas que existe.
Pero si me remito a mi propia experiencia debo decir que, una vez aceptado que es el juego por el juego, su inutilidad y el simple descubrimiento lo que me produce placer, todavía me produce más placer el hecho de “elaborar” palíndromos más complejos, y llegar a construcciones que tengan un significado y que sean correctas. (entendiendo por significado lo que va desde lo voluntariamente absurdo y surrealista a la aplastante lógica)
Vayamos a la concreción. Para mí fue fabuloso descubrir en los inicios el siguiente:

Allí, filla!

Pero cuando ví que podía ir un poco más allá construyendo

Allí fa l’amor, Romà, la filla.

fue fantástico!

O pasar del “Romà, amor” a

A Milà, un avi romà, Lara, fatu, pacífic, a puta farà l'amor, i va nu. A Lima?

Por este motivo yo, en principio, no voy a publicar los “Allí, filla” ni “Romà, amor”, sino que procuraré compartir solamente aquellos que sean fruto de una cierta elaboración y que cumplan los requisitos antes mencionados. O por lo menos así lo intentaré. Con esto no quiero decir que no se tenga derecho a publicarlos y compartirlos.
[Otra cosa es publicar curiosidades palindrómicas – a lo que soy bastante dado, como ya sabéis - sin la pretensión de ser construcciones palindrómicas]
Por lo tanto, en mi caso un cierto nivel de exigencia aumenta el placer del juego. Creo que con esto ya respondo a cuestiones que han salido.
Estoy de acuerdo en que una determinada longitud hace perder el significado, por lo cual no me interesa. Puedo valorarlo como ejercicio.
Pienso que son interesantes los palíndromos insertados en un contexto, también los que tienen notas al margen (sin abusar). No estoy seguro si tienen que entrar en categoría literaria, tipo aforismo, etc.., pero si entran me está bien. Quiero decir que no creo que deba ser un objetivo, al menos yo nunca lo he pretendido. El palíndromo en sí mismo ya es el objetivo.
Creo que tan válido puede ser el lenguaje culto como el llano. Hasta me gusta un cierto uso de las siglas e iniciales, la mezcla de registros y de idiomas y todas las variantes del palíndromo. Acepto licencias gramaticales, siempre y cuando se mantenga el significado.
Finalmente lo que me gusta es la ACTIVIDAD PALINDRÓMICA. Es decir, además de construir palíndromos, todo lo que, en mi caso, conlleva. Desde el descubrimiento y búsqueda de libros, artículos, internet, imágenes, hasta la elaboración de la revista, pasando por la relación con la música, la literatura, etc...
Saludos afectuosos a todos. Nos vemos en Olot!!!!!


Xavi: Comentarios al decálogo:

El palíndromo (casi) perfecto ha de expresar una idea, constituyéndose como fuente válida de comunicación escrita.
El palíndromo (casi) perfecto ha de contener las palabras necesarias para narrar de forma clara y sucinta la idea tratada, evitando en lo posible los accesorios o complementos lingüísticos que suelen configurar su inicio y final y que no aportan nada necesario a su función comunicativa.
No veo la necesidad de ser escueto y conciso. La literatura está llena de palabras accesorias que encajan perfectamente en el texto y, aún no siendo necesarias, siempre, siempre, aportan alguna cosa a la comunicación. Lo que yo diría que hay que evitar, en el caso de los palíndromos, es todo aquello que no tiene relación con la frase, exclamaciones inoportunas, onomatopeyas fuera de lugar, etc...
El palíndromo (casi) perfecto ha de ser considerado una expresión literaria. Para merecer esta denominación cumplirá los requisitos de cualquier género literario y estar al lado de Fábulas, Refranes, Sentencias y Aforismos.
Aquí me adhiero a la opinión de Sylvia y Toni. Bajo mi punto de vista, al palíndromo perfecto debemos exigirle que sea, básicamente, una frase bien construida y bella o sorprendente, nada más... y nada menos.
El palíndromo (casi) perfecto ha de ser gramaticalmente correcto. Artículos, pronombres, tiempos verbales y ortografía que correspondan a cada frase se han de cuidar en detalle. El palíndromo, siendo una frase simétrica, ha de fluir con naturalidad, de forma que no sea simplemente el resultado de una expresión forzada.
En la cantidad de palabras y letras usadas radica la dificultad (una de las dificultades) del palíndromo (casi) perfecto. Como más largo, más difícil es mantener la pureza de la idea expresada. El más meritorio será el más largo siempre que sea capaz de conservar los valores definidos en este Decálogo.
Estoy muy de acuerdo con la puntualización dada por Toni Guillamon, pero no creo que éste deba de ser un baremo por el que medir la perfección de un palíndromo, más bien lo es para premiar su esfuerzo. Supongamos que dos frases están bien construidas y son igual de bellas o sorprendentes, y que una es más larga que la otra. ¿No valoraríamos por igual a la corta, que, habiendo usado menos palabras, nos dice exactamente lo mismo y, quizás, con mayor eficacia?
Aunque escribir palíndromos sea una afición minoritaria, por su función comunicativa, deben estar dirigidos a cualquier posible lector y la llaneza de su lenguaje y el empleo de palabras de uso común serán de vital importancia, a fin de llegar al público más amplio posible.
Al igual que Sylvia, Francesc i Toni, no encuentro motivos para desterrar el lenguaje culto. Pero estoy de acuerdo en que los palíndromos deben estar dirigidos a cualquier posible lector, y para que ello sea posible, deberían evitarse los tecnicismos propios de una profesión específica cuando no sean de amplia difusión (como en el caso de la “METROPIA” de que nos habla Pere), los apellidos poco comunes, los nombres propios de lugares que sólo conocen el autor y pocos miles de personas más, los términos muy localistas, etc. Pero entiendo que esto es muy difícil de medir con justicia.
Aquellos palíndromos susceptibles de soportar variaciones con pequeños cambios de una o varias letras, adoptarán la mejor y más ingeniosa de sus formas para merecer ser un palíndromo casi perfecto.
De acuerdo con todos en anularlo, por obvio.
La capacidad de sorpresa es la mejor virtud del palíndromo ingenioso. El ingenio y la inteligencia construyen realidades donde su carencia sólo ve fantasía.
La segunda parte de este punto me parece excesivamente pomposa.
El ritmo armónico del texto, así como el grafismo visual son gusto para los sentidos del oído y la vista. El palíndromo que cuide especialmente estos aspectos, contará con un valor artístico añadido.
El palíndromo (casi) perfecto contribuye a la universalidad de una lengua. Su transmisión por medio escrito o hablado ayuda al conocimiento del idioma, por lo cual ha de ser merecedor de ser publicado.
 El uso de letras (o grupos de letras) poco frecuentes aporta riqueza a la creación palindrómica, así como la exploración de palíndromos que incluyan léxico no usado aún en el género.
En este punto volveríamos a medir el esfuerzo del autor y no la perfección de la frase. Toni, fue Pere quien nos hablaba de la virtud de este tipo de palíndromos, y yo lo suscribo, aunque debemos reconocer que, salvo en excepciones como la que citas, de Albert Bengoetxea, la mayor parte de ellos resultan demasiado forzados para aspirar a ser perfectos.
Pere, puede parecer que nos vayamos a quedar sin decálogo, a este paso, pero no dudo que al final lograremos reconstruirlo.

Sylvia:  Querido Pere:
gracias por mandarme los nuevos aportes para el debate.
No estoy totalmente de acuerdo con Xavi cuando dice que en el hacer de
los palíndromos hay que evitar tecnicismos, apellidos poco comunes,
nombres propios de lugares que sólo conocen el autor y pocos miles de
personas más, términos muy localistas, etc.
Pienso que es interesante conocer nombres o apellidos nuevos o lugares
no conocidos. Recuerdo que hace años atrás, mi hijo Steve hizo el
siguiente palíndromo:  DIABÓLICO, DÓCIL. OBAID. Después de enviarlo a
España, Don Ramón Giné preguntó qué era eso de Obaid. Steve respondió:
"un apellido". En esa época mi hijo Steve iba al colegio y el señor
Obaid era un profesor.
Encuentro fabuloso conocer nombres y apellidos nuevos, conocer nombres
de lugares geográficos y si uno no los conoce, pues abre un atlas y
busca si se trata de una ciudad, un río, un volcán, un lago, etc.
Uno puede enriquecer el vocabulario y enriquecer los conocimientos
geográficos. Y además se entretiene haciendo el palíndromo. O sea,
mata dos pájaros de un tiro.
Repìto: no encuentro nada negativo al usar términos poco usuales o
poco comunes. Al contrario, encuentro de sumo interés conocer
locuciones nuevas, saber que en tal lugar se usa tal expresión.
Siempre se puede aprender algo nuevo. Y mejor, sin restricciones.
Y basta por ahora.

Francesc: Después de las últimas aportaciones creo que estamos de acuerdo en un porcentaje muy elevado y, si no en un decálogo, podemos ponernos de acuerdo total en un heptálogo (El siete es también un buen número y siete son las virtudes). Para mí el resumen de Xavi es una buena base para llegar al resultado final.
Dos comentarios:
a) La metropía no está en el diccionario pero sí están la hipermetropía y la hipometropía (miopía). Por tanto el palíndromo de Pere (Metropia mai portem) transmite un mensaje y tiene su gracia. No me deja indiferente.
b) La frase Seu, que mai hi ha meuques es un buen palíndromo fonético pero gráficamente no es simétrico. ¿Hay reglas especiales para las haches?

Ignacio de Jesús: Genial idea la de Pere Ruiz de invitarnos a debatir. Coincido con Jesús en que lo mejor es la convocatoria misma. En SEMAGAMES 73 (que aún no recibo) está mi modesta aportación, y no creo poder enriquecer los comentarios que ya se han vertido.
Asumo la palindromía como un descanso liberador.  De acuerdo con Sylvia,  en que el palindromista no debe ceñirse a determinados criterios.
 No me imagino  a los poetas siguiendo tales o cuales reglas como requisito para ser publicados. En el quehacer literario el escritor tiene libertad absoluta (hay quién ha publicado una novela sin un solo signo de puntuación). Recordemos que la belleza es subjetiva, al igual que la crítica. Disfruto el trabajo de todos por igual (los que están en español).
 No  dejo por ello de reconocer el ingenio y talento de Pere Ruiz y el de todos los que han participado en el pulimento de su DECÁLOGO. Muy loable es su esfuerzo y me parecieron  interesantes y dignas de reflexión todas las participaciones.  Ojalá dé buenos frutos.
Sin excepción los libros publicados del género nos enriquecen, sean de calidad o mediocres, ya que estos últimos nos sirven de ejemplo para no caer en los mismos errores.
 Lo de “ladrones de palíndromos” lo dije en sentido figurado. No se debe tomar  peyorativamente. Todos partimos y aprovechamos los logros de los colegas.
Un afectuoso saludo a todos y muy especialmente a Pere Ruiz quién ha demostrado un gran entusiasmo. Gracias por todo y suerte. 

Pere: Agradecer antes que nada los ánimos que provienen de México y de la mano de Ignacio de Jesús. Me encanta y no me sorprende la opinión tan en la línea de Sylvia. Creo que ambos representáis de una forma muy clara el sentimiento palindrómico de la América de habla hispana. Al propio pensamiento de la mayoría de autores de literatura palindrómica de vuestro continente me remito. Vivís esta actividad desde un punto donde la libertad creadora está por encima de otros criterios y eso, considero que también es muy importante y a valorar en toda su dimensión. El otro día mi profesor de baile me comentaba que en Europa bailamos con cierto distanciamiento hacia nuestra pareja, mayor o menor en función de si es esposa, amiga o desconocida y dando más importancia a la corrección formal de unos pasos o coreografía aprendida. En los bailes latinos, venidos de América en su mayoría, esto queda muy en segundo plano, en pro del goce de bailar simplemente por el placer de bailar. Os aseguro por experiencia propia que bachatear sin pensar en reglas de ningún tipo es algo realmente gozoso y muy gratificante.
Pero he aquí que nuestro amigo Jesús Lladó reivindica la composición palindrómica por el simple placer, cual ese baile: el concepto de inutilidad, la evasión de saberte en un acto fútil o al menos no necesario. Aunque es su seny el que le lleva a decir que hay que compartir o publicar solamente aquellos palíndromos que sean fruto de una cierta elaboración.
Gracias a Xavi se cae el título del Decálogo del palíndromo casi perfecto. Propongo, por no osar decir Palíndromo Perfecto, pues como humano, soy bastante imperfecto, que el título pase a ser Decálogo del Buen Palíndromo. Vengan sugerencias. Xavi dice que hay que evitar… todo aquello que no tiene relación con la frase, exclamaciones inoportunas, onomatopeyas fuera de lugar, etc. Si aplicamos este criterio, que comparto, nos cargamos de un plumazo casi todos los palíndromos existentes, pero sería un trabajo en consideración de la calidad muy interesante. Precisamente en el espejo de AMOR se refleja ROMA y esta es la principal cárcel de palíndromo. En este punto es donde comienza su labor el autor y pasa del descubrimiento inicial a la creación imaginativa y al trabajo palindrómico propiamente dicho. Éste le habrá de llevar por muy diferentes caminos, como por ejemplo cuando consiga que ese AMOR se refleje en un AROMA y a su vez ese AROMA sea A MORA y así sucesivamente hasta conseguir escapar de la cárcel de libertad que es donde realmente habitan los palíndromos.
Respecto al comentario al punto 5 del Decálogo, Xavi opina que no importa demasiado la longitud de una frase palindrómica si nos dice exactamente lo mismo, y quizás, con mayor eficacia otra más corta. Posiblemente esto es así en el caso de comparar dos palíndromos similares, por ejemplo, uno de ellos de veinte letras y otro de treinta. Pero no es así, precisamente por la influencia de las fuerzas simétricas que dominan al palíndromo, si comparamos dos buenas composiciones, una de veinte y otra de cien letras. La pérdida de valor literario de una frase simétrica es directamente proporcional a su longitud en la mayoría de los casos, por lo tanto si el palíndromo es capaz de conservar sus valores a pesar de su longitud: ¡Eureka!
Eliminaremos los puntos 7, por mayoría, y una buena parte del 8, gracias al buen razonamiento de Xavi, del mismo modo sustituiremos por esta nueva expresión todas las anteriores referencias en el Decálogo al palíndromo (casi) perfecto. (Ver Decálogo al final de este texto)
No sé que os parece la nueva redacción del punto 6, donde se intenta dar cabida a todo tipo de lenguajes. La opinión de Sylvia, Francesc y otros en cuanto a la apertura de lenguajes, cultismos, localismos, etc. me ha convencido, todo y que reconozco, en la línea de Xavi, que ello puede no contribuir demasiado a la universalidad del palíndromo.
Francesc, es muy común entre los palindromistas americanos en lengua española el uso y abuso de licencias que en Europa nos parecerían exageradas, seguramente. Una de las más leves es la utilización de la letra H e incluso CH en detrimento de la simetría, convirtiendo, para mí, la frase en un palíndromo imperfecto. He construido alguno de estos palíndromos pero no estoy de acuerdo con ellos y pienso que se habrían de evitar. La simetría es o no es. Cualquier mancha, aunque sea una muda H, interrumpe la belleza de una simetría.
SE CENÓ CON HECES.

Me pareció una buena mezcla gastronómica y escatológica a la vez cuando la descubrí. Pero ¿se puede considerar palíndromo?
Quisiera insistir de nuevo en un aspecto, que aunque parece que queda fuera del Decálogo, en caso de prosperar como acuerdo, podría ser un nuevo punto. Se trata del tema de la autoría. Del mismo modo que una pintura, un poema o una teoría matemática, –perdón por la intencionada diversidad de las comparaciones- ¿ha de acompañar al buen palíndromo la firma de su autor? Los refranes son tan populares que su autor, a pesar de existir, quedó en el olvido. Las célebres citas suelen hacerse acompañadas de su autor, en muchas ocasiones como sello y garantía de la aseveración que hacen. El refrán es una frase maleable al paso del tiempo, pero la cita, a pesar de que frecuentemente se cite mal, no lo es, al igual que el palíndromo. No seamos modestos y pensemos si sería interesante conocer al autor de DÁBALE ARROZ A LA ZORRA EL ABAD o a aquel que se le ocurrió escurrirnos los sesos con el famoso cuadrado mágico SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS. ¿O es que preferimos no identificarnos para que no nos pase como a Sótades de Tracia, que acabó su último palíndromo dentro de una caja de plomo en el fondo del mar Egeo?
Según el gran enigmista Màrius Serra, es difícil establecer la autoría de un palíndromo, sobre todo porque los ejemplos de una longitud inferior a los cincuenta caracteres más que inventarse se descubren. CATALÀ A L’ATAC es un palíndromo descubierto y su autoría es múltiple. Todos los palindromistas catalanes en uno u otro momento dan con él. Pero SENÉN TÉ SIS NENS I SET NENES, a pesar de tener tan sólo veintitrés letras ha tenido que crearse y componerse a propósito. Generalmente el palindromista escoge una palabra o una expresión y tira de ella cual si de una goma elástica se tratara. En el caso de este palíndromo el gancho debió ser SENÉN y su lógico espejo NENES, pero es mérito de un solo autor el buscarle tan larga prole de hijos. Estoy seguro.
Aprovechando la feliz compañía del maestro Serra, no puedo dejar de expresar algunas necesarias palabras suyas procedentes de la enciclopédica Verbàlia. Para Màrius Serra “el palíndromo es la joya de la corona ludolingüística. Su descubrimiento produce un estado de choque y hay que palindromar con mesura y contención si no queremos que sus idas y venidas nos provoquen mareos. Por eso los promotores de palíndromos con dos dedos de frente saben que conviene servirlos con pudicia, en dosis muy pequeñas que eviten el empacho. Como un manjar exquisito de gusto muy poderoso. Talmente trufas. Porque la sintaxis forzada que transportan los palíndromos es un arma de doble filo. Seduce y repele a la vez. Enamora y asquea”. ¡Para quitarse el sombrero!

DECÁLOGO DEL BUEN PALÍNDROMO.

1.    El buen palíndromo ha de expresar una idea, constituyéndose como fuente válida de comunicación escrita.
2.    El buen palíndromo ha de contener las palabras necesarias para narrar de forma clara y sucinta la idea tratada, evitando en lo posible los accesorios o complementos lingüísticos que suelen configurar su inicio y final y que no aportan nada necesario a su función comunicativa.
3.    El buen palíndromo ha de ser considerado una expresión literaria. Para merecer esta denominación cumplirá los requisitos de cualquier género literario y estar al lado de Fábulas, Refranes, Sentencias y Aforismos.
4.    El buen palíndromo ha de ser gramaticalmente correcto. Artículos, pronombres, tiempos verbales y ortografía que correspondan a cada frase se han de cuidar en detalle. El palíndromo, siendo una frase simétrica, ha de fluir con naturalidad, de forma que no sea simplemente el resultado de una expresión forzada.
5.    En la cantidad de palabras y letras usadas radica una de las dificultades del buen palíndromo. Como más largo, más difícil es mantener la pureza de la idea expresada. El más meritorio será el más largo siempre que sea capaz de conservar los valores definidos en este Decálogo.
6.    Por su función comunicativa el buen palíndromo será aquel que esté dirigido a cualquier tipo de lector, contando para ello con toda la variedad expresiva de una lengua.
7.    El uso de letras (o grupos de letras) poco frecuentes aporta riqueza a la creación palindrómica, así como la exploración de palíndromos que incluyan léxico no usado aún en el género.
8.    La capacidad de sorpresa y el ingenio son las mejores virtudes del buen palíndromo.
9.    El ritmo armónico del texto, así como el grafismo visual son gusto para los sentidos del oído y la vista. El palíndromo que cuide especialmente estos aspectos, contará con un valor artístico añadido.
10.  El buen palíndromo contribuye a la universalidad de una lengua. Su transmisión por medio escrito o hablado ayuda al conocimiento del idioma, por lo cual ha de ser merecedor de ser publicado.

 Cualquier palíndromo sometido a este Decálogo será calificado de 1 á 10 y en función de la puntuación obtenida será considerado como Buen Palíndromo siempre que obtenga 8, 9 ó 10 puntos. La siguiente tabla puede ser útil ayuda para examinar los palíndromos:

DECÁLOGO
SI
NO
1. EXPRESIÓN DE UNA IDEA


2. CLARIDAD EN LA EXPRESIÓN


3. VALOR LITERARIO


4. CORRECIÓN FORMAL


5. TAMAÑO DEL TEXTO


6. FUNCIÓN COMUNICATIVA


7. ORIGINALIDAD


8. INGENIO / SORPRESA


9. VALOR ARTÍSTICO


10. MERECEDOR DE PUBLICACIÓN




Salvador Jover: He seguido con vivo interés el debate, y me sorprende que apenas haya menciones a una rama de las ciencias que está muy relacionada con los palíndromos:
Me refiero a las matemáticas. La simetría, la exactitud, etc. son cualidades que comparten los palíndromos y las matemáticas.
Estoy seguro que la mayoría de palindromistas aman las matemáticas, bien plenamente o al menos les gustaría dominar su conocimiento.
También comparten ambas disciplinas, la necesidad de estar sujetas a leyes, y la satisfacción que se obtiene cuando se logra obtener una bella solución al problema planteado (que en el caso de los palíndromos, está habitualmente generado por el propio individuo).
En homenaje a este parentesco, creo que el CPI debería tener en cuenta, que debería estar bien visto sustituir el decálogo por un "endecálogo" (neologismo que acabo de improvisar), quiero decir once condiciones, puesto que 11 es el primer número palindrómico de dos cifras, y nuestra mente siempre agradece la unidad de conceptos.
Así es que propongo que entre todos busquemos esa condición "estrambótica" que suponga la número once, lo cual no deja de ser una originalidad propia de los palindromistas ¿no?
Debo confesar que hoy vengo de un almuerzo con mis colegas médicos donde hemos brindado con un Ribera del Duero denominado "Malleolus" y ha nacido a su sombra un gracioso palíndromo:

SU LOE LLAMA A MALLEOLUS

Tengo que aclarar que una LOE es un acrónimo muy utilizado entre los médicos para señalar una Lesión Ocupante de Espacio, por ej. en una ecografía hepática, y el hígado está muy relacionado con el vino. Dejo a la imaginación de los lectores la interpretación del mismo. ¡Ánimo! y a seguir pensando.

Pere: Nuestro amigo de Olot, Francesc Capdevila, en su última aportación al debate nos propone pasar del Decálogo al Heptálogo apoyándose en los poderes del número 7, así como en el número de las virtudes, que siete son. Ahora, desde Santa Cruz de Tenerife es Salvador Jover quien, en homenaje al parentesco matemático de los palíndromos, por su simetría, exactitud, etc, propone un crecimiento hasta el Endecálogo, apoyándose también en la exclusiva condición del número 11, además de primer palíndromo numérico de dos cifras, primer número primo palindrómico con las mismas. Por favor, amigos matemáticos, definiros y echarnos una manita, -no al cuello-, en esta escabrosa cuestión palindronumérica.

Salvador: Bueno, también serviría un Octólogo, pues el 8 es un número muy palindrómico. Incluso la palabra OCHO es "cuasipalindrómica" si consideráramos la Ch como una sola letra  ;-)

Markos Gimeno: lo del decálogo no lo veo muy claro, me parece que la idea de establecer unas normas a cumplir, es buena, pero en el sentido de por ejemplo, en el caso del cine, del movimiento dogma 95 que se marcaba unos límites a la hora de realizar una peli, en ese sentido sí me parece interesante hacer ejercicios estableciendo normas arbitrarias como por ejemplo hacer palíndromos con x sílabas para que cumplan una métrica en un verso; o marcarse la obligatoriedad de incluir tal palabra. Como ejercicio para estimular la creatividad, quiero decir.
Encontré en la red el palíndromo SOPLAPALPOS, que podría ser un calificativo, pero es una palabra que no existe en los diccionarios, a mi me gusta, y si no viene en los diccionarios pues me gusta mas todavía, yo tengo así un par de palíndromos, alguno incluido en el trabajo que remití a Jesús para el libro, el nombre KARRATUTARRAK que en euskera está formado por la palabra karratu (=cuadrado) y el sufijo de gentilicio plural -tarrak, y lo traduje como cuadradenses o cuadradeños. Al ser una palabra inexistente en diccionarios yo creo que tiene un valor añadido, al leerlo la imaginación viaja en nuevas direcciones, aporta más, creo.
Creo que esto de hacer palíndromos es, y debe ser algo, ante todo divertido.
Sin más, esta es mi pequeña aportación, deciros que me hace feliz formar parte de este club y participar y compartir con ustedes.


Xavi: Tras leer las opiniones que se van sumando a este debate,
Sylvia, debo decir que admito que quizá me excedí con las limitaciones que propuse. Me has convencido en lo concerniente a la utilización de tecnicismos propios de una profesión que normalmente desconocemos la mayoría de la gente, también en cuanto a lo de los localismos y de los topónimos poco conocidos. Acepto que esos términos no desmerezcan un Buen Palíndromo porque, como tú bien dices, enriquecen vocabulario y conocimientos. Pero lo que me cuesta de aceptar es el uso de apellidos poco comunes, como el del Sr. OBAID que nos presentas. Creo que montar palíndromos de este modo puede ser muy útil al autor a la hora de redondearlos, porque de apellidos, en el mundo, hallaremos millones, y sólo con abrir la guía telefónica encontraríamos más de una joya palindrómica, pero probablemente el lector no va a leerlos dos veces porque tendrán muy poca sustancia semántica.
Francesc, tienes toda la razón, no lo advertí en su momento, pero la frase de “les meuques” tampoco encaja en mi concepción de un Buen Palíndromo.
A Ignacio quisiera decirle que me pareció de gran calidad su aportación al debate aparecida en el S-73, pero quiero reiterar, también para Markos, que todos, creo, estamos “de acuerdo con Sylvia en que el palindromista no debe ceñirse a determinados criterios”. Otra cosa bien diferente es la valoración de su obra y, para ello sí hace falta criterio. La idea de Pere, con su Decálogo, no es la de dictar normas.
Pere, también tú, en lo concerniente al punto 5, el de la longitud de los palíndromos, me has convencido. Tu razonamiento me ha aclarado las ideas; si es más largo y además es tan bueno como el corto, habrá de tener, por supuesto, mejor valoración.  Sobre el punto 2  sigo pensando que, aunque innecesarias, algunas palabras o expresiones pueden contribuir a mejorar el palíndromo. Pondré un ejemplo: “ASÍ NO COMO COMO CON ISA.” y “ASÍ NO COMO COMO COMO CON ISA”.  Si nos atenemos al punto 5, el segundo, aún siendo más largo, no cumpliría con el requisito que impone el punto 2, y no podría ser mejor valorado que el primero, puesto que el tercer COMO parece innecesario. También, ya que lo preguntas,  me parece que el punto 6, a pesar de mi reticencia ante el uso de apellidos poco comunes, ha quedado muy correcto. Y en cuanto al tema de la autoría, tan interesante, creo que el problema principal, insalvable, es tener la garantía de que nadie compuso ese palíndromo antes que uno mismo. Pero tan autor es quien lo piensa ahora como quien lo hizo hace treinta años, eso seguro.
Saludos.

Sylvia: aquí algunos comentarios al interesante debate. Me alegro, Xavi que vayas aceptando más alternativas para hacer palíndromos, como por ejemplo, usar expresiones locales o lugares geográficos poco conocidos. Con el tiempo (???) quizás aceptes que se puedan hacer palíndromos con apellidos. No veo problema alguno en ello. Tú hablas de "falta de sustancia semántica" - te cito textualmente. Si interpreto bien, te refieres al significado de las palabras, y en este caso, al significado de los apellidos. Corrígeme si me he equivocado. Pero recuerda que hay muchos apellidos que si tienen significado, como por ejemplo, algunos apellidos alemanes como:

Sandmann       Hombre arena.
Grünfeld          Campo verde.
Weissmann      Hombre blanco.
Bergmann        Hombre de la montaña.
Feldmann        Hombre del campo.
Goldmann        Hombre del oro.
Burgmann        Hombre de la fortaleza.
Silbermann      Hombre de la plata.
Kupfermann     Hombre del cobre.
Hasenfuss       Pata de conejo.
Fleischmann    Hombre de carne.
Fuchs              Zorro
Fischer            Pescador
Kaufmann       Comerciante.
Zimmermann   Hombre de la pieza.
Schwarz          Negro.
Richter            Juez.
Mahler             Pintor.
Kunstmann      Hombre de arte.
Kugelmann      Hombre de la bola.

Me gusta mucho el enfoque que da Markos cuando habla de palíndromos como SOPLAPALPOS, palabra que no existe en el diccionario y el palíndromo KARRATUTARRAK, otra inexistente en el diccionario. Palabras nuevas ¡fantástico! Cuánto se puede descubrir, cuánto se puede aprender y con cuánta libertad se puede jugar sin ceñirse a reglas ni pautas y no hacer siempre palíndromos con ROMA y AMOR o con la ZORRA, que la pobre no puede comer ARROZ.
Hace poco hice un palíndromo silábico que dice:  LA JAMONADA, DANA, MÓJALA y miré en el diccionario si la palabra JAMONADA está. Y no la encontré. No está. No es una palabra que haya inventado ni nada por el estilo. JAMONADA se usa en Chile y significa restos de carne que luego se procesan y se vende en las fiambrerías  No sé si esta palabra se usa en otros países o sólo aquí.
Hasta pronto.

Xavi: El debate en que nos vemos inmersos es algo que tomo como un lúdico ejercicio de análisis de nuestra actividad. Me hace pensar en por qué unos palíndromos gustan más que otros y me sirve para intentar mejorar la calidad de los que elaboro.  Pero, una vez más, Sylvia, al leer tu última aportación al debate, corroboro que no soy muy hábil a la hora de expresarme.
Nunca dije, y pido excusas si así lo di a entender, que no se pueda construir un palíndromo usando apellidos poco comunes, localismos, topónimos poco conocidos, etc... Nada más lejos de mi intención. Cuando digo que “me cuesta aceptar el uso de apellidos poco comunes”, estoy hablando en relación al palíndromo perfecto (casi perfecto,  buen palíndromo), y al decir que ello “puede ser muy útil al autor a la hora de redondearlos”, en ningún momento trato de excluirme, también yo lo hago. Es más, particularmente, soy de los que no tienen inconveniente alguno en hacer uso de cualquier vocablo que exista en el mundo si va a servirme para cerrar un palíndromo que me apetece hacer. Pero aquí no hablaba yo de, como tu dices, aceptar o no “alternativas para hacer palíndromos” (yo las acepto todas), sino que intentaba ceñirme a la idea de un debate que intenta esclarecer las claves para dilucidar qué características debe tener el mejor de los palíndromos, exista o no, para, a partir de ese ideal, poder precisar la calidad del resto. Es por ello que presento objeciones; si nos atenemos a que todo vale, que es obvio, no vamos hacia adelante.
En cuanto al sentido que quise darle a la expresión “poca sustancia semántica”, característica, a mi modo de ver, de ese tipo de palíndromos con uso de apellidos poco comunes, no me refería para nada al significado de dichos apellidos, sino a la carga de significado que la frase entera transmite. Me he puesto a buscar un poco en Internet y espero que este ejemplo ilustre mi opinión:
NO VA LA SEÑORA MAROÑES A LAVON.
Existen en España, según los datos del padrón de 1/1/2006 que publica el INE, siete personas con el apellido Maroñes. Esto me ha venido muy bien para componer este palíndromo y así usar, por primera vez, la palabra “señora”. Luego he querido completarlo de un modo sencillo y me ha bastado con buscar algún sitio en el mundo que se llame Lavon. Al instante lo encontré, es una localidad estadounidense.
No sé tú, Sylvia, pero yo no le veo mucho interés a un palíndromo así. A menos que vivas en el entorno de los señores Maroñes (asturianos) y conozcas Lavon (Texas, USA).
Saludos y hasta pronto.

Sylvia: No conozco ese apellido Maroñes. Es la primera vez que lo veo y leo.
Tampoco conozco ese lugar denominado Lavon en Texas, Estados Unidos.
Igualmente tu palíndromo:

            No va la señora Maroñes a Lavon.

me encantó. Sirvió para conocer un nuevo apellido y un nuevo lugar
geográfico y supongo que tú te divertiste al hacerlo. Por qué no va a
ser interesante?


Fernando Sáenz: Me parece muy bien vuestro interés por mejorar la calidad de los palíndromos pues últimamente se están colgando de la red algunos deplorables, casi ininteligibles. Encuentro en cambio peligrosa la pretensión de dar notas, de aprobar y suspender, de marcar normas que, como todos los manuales del estilo, pueden acabar convirtiéndose en una práctica dictatorial. Quienes tenemos una afición pintoresca, marginal y estrambótica no debemos caer en eso tan despreciable de lo “políticamente correcto”.

En el decálogo echo en falta una referencia a los palíndromos puros, que evidentemente son mucho más perfectos que los demás. Me refiero a los que guardan la simetría no sólo de las letras sino de los espacios. En ellos, a las letras con tilde corresponden letras con tilde y si tienen comas, puntos u otros signos de puntuación intercalados, en la posición simétrica debe haber otra coma, otro punto u otro signo idéntico.

Ejemplos:

ACUDE Y EDUCA
ADULE O ELUDA
ROMA LE AVIVA EL AMOR
ATRAPA Y APARTA
ATRAPA AL AVE Y EVA LA APARTA
AGRADA AL AMA LA ADARGA

Alguna impureza tiene este otro, que expresa tres momentos de la vida familiar. Aunque mantiene la simetría de las palabras y las comas, no la mantiene en el acento:

ERES, SOMOS, SERÉ

Me gustaría que añadieseis esta idea de pureza al decálogo, aunque sea a costa de prescindir de algún precepto como el 10º, que no es más que un ‘Viva Cartagena’.
Recibid un cordial saludo.

Pere: Una vez más, desde mi punto de vista, Xavi Torres ha dado en el clavo al opinar que la función del debate es esclarecer las claves para dilucidar qué características debe tener un buen palíndromo. Acepto, como él, la existencia e incluso la presencia de todo tipo de frases simétricas, tanto de mucha calidad como de poco valor literario. Convivo con ellas a diario. Reconozco que lo malo abunda y por el contrario, lo bueno es un bien escaso.  Ahora se trata de separar el grano de la paja y fijarnos en aquello que consideramos buenos palíndromos.
Estoy de acuerdo con Fernando Sáenz, a quien considero maestro por su constancia y calidad de sus aportaciones a Semagames, en cuanto a que Internet es un gran espacio donde tiene cabida todo y por lo tanto los palíndromos malos. Según su opinión, el que un palíndromo sea ininteligible ya es motivo para considerarlo deplorable. Desde aquí ya expresa un criterio con el que todos, creo, estaríamos de acuerdo, aunque mucho habría que debatir desde un punto de vista surrealista o dadaísta. Al mismo tiempo sus frases tienen un tono reivindicativo en pro de mejorar esta actividad. Ahora bien, no considero que la persona que crea, compone o busca palíndromos esté realizando una labor más pintoresca, marginal ni estrambótica que la de aquel que pinta un cuadro o compone un poema. Como ya hemos debatido tampoco se trata de dar notas o marcar normas. Sigo estando convencido de que el palindromista es un tímido que se coloca voluntariamente en un pequeño y oscuro rincón de la escritura. Me rebelo ante esta actitud y estoy convencido que desde la plataforma del CPI precisamente, el escritor de palíndromos debe levantar la cabeza y gritar al resto el lugar destacado que el palíndromo ocupa en el circo literario de la ludolingüística.
El propio Fernando pide que se referencien los palíndromos puros en el Decálogo. Os aseguro que esta idea me hace la boca agua, pues se trata ya de llevar a los capicúas a la perfección casi total, al paraíso de las letras. No me cabe duda de que un buen palíndromo, si además cuenta con una simetría visual perfecta, se convierte, cual el famoso cuadrado mágico SATOR en la mejor expresión de la belleza en si mismo. El punto 9 del Decálogo dice: El ritmo armónico del texto, así como el grafismo visual son gusto para los sentidos del oído y la vista. El palíndromo que cuide especialmente estos aspectos, contará con un valor artístico añadido. Por supuesto, la pureza formal del palíndromo le otorga un importante valor en cuanto a su visualidad simétrica y así se ha de expresar en este punto, si nadie dice otra cosa. Somos conscientes de que crear una frase fonética y morfológicamente simétrica entraña una gran dificultad. Los ejemplos que nos ofrece Fernando así lo constatan. El palíndromo puro forzosamente sólo se puede conformar a base de bifrontes y palabras propiamente palindrómicas. Por lo tanto en el catálogo o diccionario, no demasiado extenso, de estos términos, está nuestro limitado repertorio. La suerte o gracia de la frase quizá esté, como otras veces, en la felicidad del mensaje que transmita. Con esta constricción sí que es difícil lograr un palíndromo largo. Un reto bonito, al mismo tiempo.
Por cierto, compartiendo la inteligente y divertida ironía de Sylvia cuando dice que la pobre zorra no puede comer arroz –y en eso estamos empeñados algunos-, invitaremos al abad, con toda la pureza posible, a que sea él quien se lo coma:

ARROZ AL ABAD DABA LA ZORRA



Antoni Llull: Assaig de definició del palíndrom acceptable, prou bo, o perfecte. (Ensayo de definición del palíndromo aceptable, suficientemente bueno o perfecto).

Quan jo anava a escola i ens feien estudiar el Catecisme ens ensenyaven, amb relació al Decàleg de Moisès, que aquells deu manaments es podien reduir a dos: estimar Déu sobre totes les coses i el proïsme com a nosaltres mateixos. També el Decàleg del palíndrom quasi perfecte, o diguem-li prou bo o acceptable, es pot reduir a dos. Per exemple:
(Cuando yo iba al colegio y nos hacían estudiar el Catecismo, nos enseñaban, con relación a los Diez Mandamientos de Moisés, que se podían reducir a dos: Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. También el Decálogo del Palíndromo casi Perfecto, o digamos suficientemente bueno o aceptable, se puede reducir a dos. Por ejemplo:)

1. Un buen palíndromo, aceptable o perfecto, ha de constituir una comunicación unitaria y comprensible, no siendo inconveniente que la idea expresada resulte surrealista, absurda o inverosímil.

2. La corrección gramatical es inexcusable, y no debe forzarse excesivamente la sintaxis. Los signos de puntuación y espacios no cuentan en la lectura inversa de la composición. 

En cuanto a las directrices para la valoración de méritos, yo las resumiría, en principio, de esta forma:

El palíndromo más meritorio, que se acerque más a la perfección o la consiga, será aquel que, habiendo alcanzado una extensión considerable, digamos de más de seis palabras, tenga una apariencia de frase normal, es decir, que a primera vista no se note que es un palíndromo, y que al mismo tiempo exprese algo original, divertido o sorprendente. Pueden apreciarse la mayor extensión sin deformación, y los matices de ritmo y armonía de la frase, raramente conseguidos del todo, como valores añadidos. Si se consigue que los signos de puntuación y espacios vacíos entre palabras coincidan en ambas direcciones, el palíndromo puede, si se dan las otras circunstancias reseñadas, no solamente ser aceptable o muy bueno, sino PERFECTO.

Eso de que debe ser considerado una expresión literaria y de si contribuye o no a la universalidad de una lengua y si debe estar o no al lado de fábulas, refranes, etc. creo que no afecta para nada a la definición del palíndromo ni ayuda a su calificación.

El cuadro de valoraciones anexo al decálogo me parece que puede ser útil, tal vez con alguna pequeña corrección.

Pere: Bien, amigos, interesante aportación de Antoni Llull, con el que expreso mi total acuerdo y únicamente quiero decir que el punto 3 del Decálogo, cuando habla  de expresión literaria y coloca al palíndromo entre otros a quienes yo considero sus hermanos, aunque es cierto que no ayuda a su calificación, sí que es un alegato en defensa y dignificación  del mismo.
Me gustaría, llegado este punto, comenzar a definir un texto consensuado para el Decálogo, teniendo en cuenta por supuesto todas nuestras opiniones. La herramienta Decálogo del Buen Palíndromo tiene ahora este aspecto:

DECÁLOGO DEL BUEN PALÍNDROMO.

  1. El buen palíndromo ha de expresar una idea, constituyéndose como fuente válida de comunicación escrita.
  2. El buen palíndromo ha de contener las palabras necesarias para narrar de forma clara y sucinta la idea tratada, evitando en lo posible los accesorios o complementos lingüísticos que suelen configurar su inicio y final y que no aportan nada necesario a su función comunicativa.
  3. El buen palíndromo ha contener un valor literario, igual al de una buena cita, buen refrán o aforismo, con capacidad de perdurar en la memoria colectiva.
  4. El buen palíndromo ha de ser gramaticalmente correcto. Artículos, pronombres, tiempos verbales y ortografía que correspondan a cada frase se han de cuidar en detalle. El palíndromo, siendo una frase simétrica, ha de fluir con naturalidad, de forma que no sea simplemente el resultado de una expresión forzada.
  5. En la cantidad de palabras y letras usadas radica una de las dificultades del buen palíndromo. Como más largo, más difícil es mantener la pureza de la idea expresada. El más meritorio será el más largo siempre que sea capaz de conservar los valores definidos en este Decálogo.
  6. Por su función comunicativa el buen palíndromo será aquel que esté dirigido a cualquier tipo de lector, contando para ello con toda la variedad expresiva de una lengua.
  7. El uso de letras poco frecuentes aporta riqueza a la creación palindrómica, así como la exploración de palíndromos que incluyan léxico poco usado aún en el género.
  8. La capacidad de sorpresa y el ingenio están entre las mejores virtudes del buen palíndromo.
  9. El ritmo armónico del texto, así como el grafismo visual son gusto para los sentidos del oído y la vista. El palíndromo que cuide especialmente estos aspectos, contará con un valor artístico añadido.
  10.  La pureza del palíndromo en busca de la simetría total, en cuanto a signos de puntuación, coincidencia de sílabas tónicas y átonas, así como espacios entre palabras, pueden convertirlo si además cumple todos los demás puntos del Decálogo, en un Palíndromo Perfecto.

 Cualquier palíndromo sometido a este Decálogo será calificado de 1 á 10 y en función de la puntuación obtenida será considerado como Buen Palíndromo siempre que obtenga 8, 9 ó 10 puntos. La siguiente tabla puede ser útil ayuda para examinar los palíndromos:

DECÁLOGO
SI
NO
1. EXPRESIÓN DE UNA IDEA


2. CLARIDAD EN LA EXPRESIÓN


3. VALOR LITERARIO


4. CORRECIÓN FORMAL


5. TAMAÑO DEL TEXTO


6. FUNCIÓN COMUNICATIVA


7. ORIGINALIDAD


8. INGENIO / SORPRESA


9. VALOR ARTÍSTICO


10. PALÍNDROMO PURO




Sería el momento ya de comenzar a probar la eficacia de la herramienta. Seguramente la objetividad colectiva fuese la mejor opción para llegar a la valoración real de cualquier expresión palindrómica. También es un ejercicio que cada cual puede llevar a cabo en el auto análisis de su propia obra y así decidir sobre ella misma.
Quede aquí nuestro debate. Gracias a todos por vuestro tiempo dedicado a leer y escribir.
Un abrazo.